
Mis prejuicios y yo sin salir del empaque original y esperando diluyente. Palabras pulsadas que me recuerden una vida sin culpas. Para sonreirle a la noche tranquila, fría, blanca, soñadora y sin prejuicios.
Me encontré con grandes personajes que le han añadido color y forma a mi vista. Tan comunes para el mundo que se camuflaron en el paisaje. He aprendido a girar para verlos, para escucharlos, para aprender de ellos. Para recordarlos.
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